//
you're reading...
una imagen / mil palabras

La caja de Pandora

La foto muestra las labores de exhumación de las 17 rosas de Guillena (Sevilla), 17 mujeres que fueron vejadas y fusiladas durante la Guerra Civil por ser familiares de milicianos republicanos y cuyos cuerpos quedaron ocultos hasta hace poco en una fosa en el cementerio de la localidad vecina de Gerena.

Dichas labores están generando una grandísima expectación, al punto de que los profesores del instituto de Gerena, colindante con el cementerio, llevan a sus alumnos a que observen las tareas arqueológicas y les dan clases in situ sobre quiénes eran estas mujeres y por qué están en esa fosa.

Para algunos, la recuperación de la memoria histórica tiene el propósito de hacer justicia, de encontrar a familiares desaparecidos, de no dejar impunes los delitos cometidos antes y después de la guerra civil.  Para otros, no sirve más que para reabrir viejas heridas, recordar los viejos rencores que con el paso de los años han ido quedando en el olvido.

Para estos últimos se trataría de abrir una caja de Pandora, que mejor debería permanecer cerrada…

Pandora, de singular belleza, fue el regalo envenenado que Zeus le hizo a Prometeo por haber robado el fuego y dárselo a los mortales.  El hermano de Prometeo no hizo caso de las advertencias de aquel y se enamoró perdidamente de la joven, que traía consigo una misteriosa caja, provista de tapadera.  La caja no debía abrirse bajo ningún concepto, pues contenía todos los males capaces de contaminar el mundo de desgracias, y también todos los bienes.  Uno de los bienes era la esperanza, consuelo del que sufre, que también permanecía encerrada en la caja.  Y es que, por aquel entonces, cuentan que la vida humana no conocía enfermedades, locuras, vicios o pobreza, aunque tampoco nobles sentimientos.

Pero Pandora no pudo resistir la curiosidad, abrió un día la caja dejando escapar así todos los males que, rápidamente, poblaron el mundo.  Cuentan que, por el contrario, los bienes subieron al Olimpo y se quedaron allí, junto a los dioses.

Todos menos uno, pues asustada, Pandora cerró la caja de golpe, dejando atrapada en el fondo de ella a la esperanza, tan necesaria desde entonces para superar los males que afligen al ser humano.

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: